Los espías habían robado material de Ferrari para pasarlo a Toyota
Angelo Santini y Mauro Lacconi han sido condenados por pasar información confidencial de la escudería Ferrari a Toyota. El caso se inició en el año 2003, cuando Ferrari presentó una denuncia porque el monoplaza de Toyota se parecía demasiado a su F1 rojo. La extraña coincidencia encontró su origen en la figura de los dos acusados, que habían cambiado de escudería ese mismo año.
Santini ha sido condenado a nueve meses por revelar secretos industriales. Lacconi, por su parte, ha recibido una pena de un año y cuatro meses por esconder un disco con datos, archivos y diseños que le había entregado el mismo Santini. Los abogados de ambos han presentado alegaciones ante el Tribunal de Apelación asegurando que jamás existió revelación de secretos industriales. Un Toyota igual que un Ferrari... es que algo va mal.